Me gustaría comenzar este post aclarando tanto el título como la razón del mismo, como a muchos me encantan las películas de acción sobre todo en la que hay escenas de artes marciales, la belleza de las coreografías, he de ser sincero, inspira muchas veces mi entrenamiento, lograr lo que en la pantalla se ve, vivir la utopía del bien venciendo al mal a través de una técnica perfecta, creo que ya me entendieron. Bueno en esta ocasión vi Sherlock Holmes, para ser sincero lo último que esperaba era ver escenas de lucha, ha de ser porque nunca tuve oportunidad de ver las avances de la película. Vaya mi sorpresa cuando veo a un Sherlock bastante distinto al que uno, al menos yo, se imagina el leer los libros, en fin mucho más motivado me dispuse a disfrutar de una aventura más del famoso detective y amo del método científico.
Pronto la primera escena de acción, que a propósito he colocado en youtube para dar sentido a este post, y que me gustaría que vieran una o dos veces antes de continuar.
Bien que vimos, para mi gusto una excelente escena, pero ese no es el punto pues pretendo ser concreto, hemos visto el proceso de pensamiento racional aplicado al taijutsu, he de aclarar que como psicólogo y budoka esto ha sido una grata sorpresa para mi, observar todo un proceso de planeación (léase estrategia) ante una situación de combate. Hasta aquí muchos dirán “es película” y si, entiendo el punto, no hablamos de realidad, pero ¿porque no? nuestro entrenamiento la gran mayoría del tiempo esta bastante alejado de la realidad, y no me lo tomen a mal, no quiero herir susceptibilidades, pero es un hecho y muy necesario de aclarar que para poder hablar de realismo tendríamos que simplemente hacer combate total y con el riesgo real de perder la vida, en fin me voy saliendo del tema.
Decía que observar esta escena me hizo pensar que en realidad un proceso bastante similar ocurre cuando ejecutamos una técnica, ¿o no?, si no es así vale la pena frenar un momento el entrenamiento y pensar en lo siguiente:
- Entrenamos un arte marcial
- Para desarrollar un arte se necesita técnica
- La técnica primero se aprende
- Luego se practica hasta perfeccionarla
- Para posteriormente integrarla al movimiento natural del sujeto
- Al final, este movimiento interiorizado se convierte en arte al plasmar ESTÉTICA y EFICIENCIA en su ejecución.
Siendo así, entonces ¿que tiene que ver todo esto del pensamiento racional?, bueno pues resulta que en el proceso de aprender una técnica, justo entre el paso 3 y el 4, se dá la perfecta oportunidad de desarrollar este pensamiento racional, o como me gusta decirlo, esta CONSCIENCIA ANALÍTICO-ECONÓMICA, que no es otra cosa que aprender a: hacer lo que se tiene que hacer, en el momento y de la manera en que se tiene que hacer y solo eso. Lo anterior es innato en todo entrenamiento marcial, ya que cada disciplina propone a su manera la forma más eficiente de ejecutar una técnica. Pero TÚ como practicante ¿que tanto eres consciente de este proceso?, te soy sincero durante al menos 10 años no tuve ni la menor idea de esto que hablo, entrené y entrené y entrené y jamás fui consciente de lo que en realidad estaba aprendiendo, era literalmente una maquinita de tirar golpes bajo la premisa: el que pega primero pega dos veces, o esta otra: si golpeas 10 veces algún golpe dará en el blanco. Sin duda esto es cierto si fuéramos simplemente animales sin capacidad de raciocinio, dotados de garras u otra arma natural, pero somos seres humanos dotados de un arma particularmente fascinante; nuestro cerebro y la habilidad de nuestro cerebro es razonar.
Mi propuesta.
Observa de nuevo la escena con atención.
El planteamiento que ofrezco es el siguiente, si durante el proceso de aprendizaje-perfeccionamiento técnico, incluimos la práctica de la consciencia analítico-económica, estariamos aprovechando el tiempo tanto para entrenar el cuerpo como la mente para llegar al estado en el que la técnica aparecerá de modo automático, tal como un reflejo condicionado, pero con el agregado de ser un movimiento plenamente eficiente. Si he de dar un paso, que mejor que este paso cause un efecto en mi oponente. Entrenar siendo consciente física y psicológicamente de los efectos de nuestro movimiento corporal, convertirá ambas acciones (pensamiento y acción) en parte del movimiento corporal unificado.
Entonces tal ves podamos emular la proeza de Sherlock Holmes. Esto debe ser Taijutsu Elemental mi querido Watson.
Sinceramente
Julio Pacheco Bujinkan Shidoshi




